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Renault Mégane RS, la tercera generación es aún más radical.

La primera generación del Mégane RS fue presentada en 2003, durante el Salón de Frankfurt, y desde entonces se ha forjado una sólida reputación en el ámbito de los hatchback deportivos, los llamados “hot-hatch”, segmento en el que rivaliza con los también potentes Opel Astra OPC y Volkswagen Golf GTi.

La segunda hornada debutó seis años más tarde, en 2009, y ya en ese momento del Mégane RS se habían comercializado más de 22 mil unidades en todos los mercados del mundo. El heredero de la tradición deportiva de Renault, iniciada hace medio siglo por Amédée Gordini, encontró miles de adeptos.

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Y nuevamente Frankfurt fue el escenario elegido para la develación de un Mégane, la tercera camada del RS, ejemplar que es portador de varias soluciones tecnológicas que lo convierten en el mejor de todos. Parte con un diseño exterior mejorado, en el que se aprecia el “C-Shape” introducido por la marca en otros modelos, Clio y Koleos entre ellos, solución que propone unos faros atrevidos y una amplia mascarilla que cubre la totalidad de la proa.

Lo sostiene una plataforma que ofrece una distancia entre ejes de 2.669 mm, en tanto que la longitud se enmarca en 4.364 mm y el ancho en 1.875 mm. Los laterales muestran un marcado ensanchamiento, de 60 mm en la parte frontal y 45 mm en las aletas traseras; el deflector de la proa imita el alerón de un bólido de Fórmula 1.

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La cabina es absolutamente racing, con unas anatómicas butacas cubiertas de cuero tipo Alcántara, y con una enorme pantalla táctil 8,7” que de cierto modo rompe el romance con lo purista, con lo netamente deportivo. Claro que este monitor es fundamental para acceder a la plataforma R-Link 2, y a las ayudas electrónicas contenidas en el paquete ADAS, entre las que se cuentan el regulador de velocidad, la frenada activa de emergencia (ABS), la ayuda de arranque en pendiente, el freno de estacionamiento manual y la cámara trasera, por nombrar algunas.

En el ámbito técnico el Mégane RS es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos, merced a una planta motriz turbo gasolinera de 1.8 litro de la que egresa una potencia máxima de 280 CV y un torque de 390 Nm; la transmisión puede ser mecánica o automática de doble embrague, ambas con seis velocidades.

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Pero está claro que la mayor innovación ofrecida por este bólido francés, es la presencia del eje trasero direccional 4Control System, único en este segmento y que permite, mediante la electrónica, dibujar las curvas con absoluta precisión e incluso corregir la trayectoria a una velocidad considerable. Este sistema muestra sus atributos en el rigor de la pista, escenario natural de este nuevo integrante de la familia RS, el que dicho sea de paso se ofrece con precios que parten en los $26.990.000.